Tecnología, operaciones y personas
Mi trabajo siempre ha estado en conectar las tres.
Soy Inés Doval, ingeniera informática y consejera de tecnología y procesos.
Durante 17 años lideré transformación digital, automatización y operaciones en Vodafone. Hoy aplico esa experiencia a pymes y empresas familiares a través de Dovalia.
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He pasado gran parte de mi carrera intentando que las cosas funcionen mejor.
Empecé desde una base técnica, muy cerca de los sistemas y de la operación. Con los años fui asumiendo proyectos, equipos, proveedores, presupuestos y operaciones cada vez más complejas. Pero, aunque los cargos fueron cambiando, hubo un patrón que se mantuvo: siempre acababa en los lugares donde algo necesitaba ordenarse.
Un proceso que no escalaba. Un equipo saturado. Una operación demasiado manual. Una tecnología que no terminaba de encajar. Un cambio que había que conseguir que las personas hicieran suyo.
Mi trabajo consistía en entender qué estaba ocurriendo, separar el ruido del problema real y encontrar una forma mejor de hacerlo. Con el tiempo entendí que esa era probablemente una de las cosas que mejor sabía hacer.
La transformación nunca ha sido solo tecnológica.
Durante años trabajé en entornos con sistemas sofisticados, grandes proveedores, equipos expertos y presupuestos importantes. Y aun así, los proyectos podían fracasar.
Porque una buena herramienta no arregla por sí sola un mal proceso. Porque automatizar algo que está mal diseñado solo permite hacerlo mal más rápido. Y porque ningún cambio funciona de verdad si las personas que tienen que usarlo no lo entienden, no confían en él o no ven cómo encaja en su forma de trabajar.
Por eso mi forma de abordar la transformación siempre combina tres miradas:
Negocio y operación
Entender qué problema estamos intentando resolver y qué impacto tiene realmente.
Tecnología
Identificar dónde puede simplificar, automatizar o mejorar la forma de trabajar.
Personas
Conseguir que el cambio tenga sentido para quienes tienen que hacerlo realidad.
A lo largo de mi carrera, muchas personas han acudido a mí también por situaciones que no aparecen en ningún manual de transformación digital: cómo dar un feedback difícil, cómo afrontar una conversación complicada, cómo tomar una decisión que afecta a una persona del equipo. Esa combinación entre pensamiento estructurado y sensibilidad humana es parte del criterio que hoy llevo a Dovalia.
17 años convirtiendo complejidad en resultados.
Durante mi trayectoria en Vodafone trabajé en transformación digital, operaciones, provisión, soporte técnico, automatización y excelencia operativa para clientes corporativos. Entre otros retos, llegué a gestionar:
personas entre equipos internos y colaboradores externos en varios países
de presupuesto operativo gestionado
de tareas manuales automatizadas mediante RPA y rediseño de procesos
de ahorro anual a través de optimización operativa y gestión de proveedores
Pero el valor de esa etapa no está solo en las cifras. Lo más valioso fue aprender a tomar decisiones en sistemas complejos donde tecnología, procesos, personas, proveedores, clientes y negocio estaban profundamente conectados.
Después de Vodafone llegó una pregunta diferente.
Tras esa etapa dentro de una gran compañía, decidí iniciar una etapa nueva. Me formé en dirección general en IESE, profundicé en inteligencia artificial aplicada al negocio en ISDI, y empecé a trabajar como consultora independiente en proyectos donde podía aportar ese criterio desde fuera, incluyendo la preparación de propuestas estratégicas para procesos de licitación en el sector telecomunicaciones y el acompañamiento a empresas digitales en decisiones de crecimiento y escalabilidad.
Esos proyectos confirmaron algo que llevaba tiempo intuyendo: mi experiencia podía tener mucho valor fuera de una gran corporación.
No fue solo un cambio de trabajo. Fue pasar de una identidad profesional muy vinculada a una empresa, a una identidad más mía, con mi propio criterio y mi propia voz. De ahí nace Dovalia.
Dovalia es la forma de llevar ese criterio a empresas que normalmente no tienen una gran estructura de transformación, un equipo interno de tecnología o varias capas de dirección para analizar cada decisión. Especialmente pymes y empresas familiares que han crecido, funcionan y tienen mercado, pero empiezan a notar que la operación pesa más de lo que debería.
Mi papel no es llegar con una herramienta bajo el brazo, ni convencerte de que necesitas inteligencia artificial, ni implantar tecnología porque esté de moda. Mi trabajo empieza antes: entender cómo funciona tu empresa, identificar dónde está la fricción y ayudarte a decidir qué merece la pena cambiar.
A veces será un proceso. A veces una responsabilidad. A veces una herramienta o una automatización. Y otras veces, la mejor decisión será no hacer todavía ninguna de esas cosas.
Cómo trabajo hoy
Sistema FARO
Cuando tienes una decisión operativa concreta sobre la mesa y necesitas entender primero dónde está realmente el problema. FARO te ayuda a diagnosticar y decidir. Y, si necesitas apoyo para llevarlo a la práctica, puedo acompañarte en la implementación.
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Agenda una llamada →Formación
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- Programa de Desarrollo Directivo — IESE Business School
- Programa Ejecutivo en Inteligencia Artificial — ISDI
- Máster en Inteligencia Artificial — BIG SCHOOL
- PMP® — Project Management Institute
- ThePowerMBA
- Certificación en Gestión por Procesos — AEC
La tecnología tiene sentido cuando ayuda a que tu empresa funcione mejor.
Si tu negocio está creciendo pero empiezas a notar que procesos, herramientas o formas de trabajar ya no acompañan ese crecimiento, podemos hablar.
